Una de las características metodológicas que marcan la intervención educativa del equipo docente del aula de “Els cavallets” es la prioridad que se le da a adquisición de nuevas competencias relacionadas con los hábitos y rutinas de higiene, cuidado personal y alimentación y, por tanto, con el área curricular referida a la autonomía personal. He podido percibir como la planificación, la estructuración del tiempo y el espacio o el respeto al ritmo individual de cada niño es objeto de reflexión por parte de Cati que ejerce de tutora del grupo y seguido por Elsa en su rol de educadora de apoyo. Dicha reflexión llama la atención por el contraste que establece con la improvisación y la falta de planificación que a veces acompaña a otro tipo de actividades que se desarrollan en el aula, como por ejemplo ciertas actividades de experimentación o manipulación, y que suelen ser resueltas eficazmente con el abanico de recursos que les da su amplia experiencia profesional y el gran conocimiento que tienen del grupo-clase (han estado con este grupo desde bebés). Es posible que muchas veces falte una escucha activa y una observación que facilite la evaluación y la reflexión sobre el proceso de aprendizaje llevado a cabo en este otro tipo de actividades de experimentación.
Para acabar me gustaría
comentar mi granito de arena para poder dotar de significatividad al proceso
del control de esfínteres que tiene lugar en el aula de “Els cavallets” y que yo considero una buena pràctica docente de estas educadoras: Durante
dos mañanas, en la acogida, conté un cuento aportado por una de las niñas, que
contaba el relato de Marina, una niña que se quitaba el pañal y aprendía a
hacer pipí en el orinal. Después de
comprobar que los niños mostraban interés por la historia, decidí introducir al día siguiente en la narración
elementos auténticos, de los usados en el aula para la higiene personal, que
dotasen de una significatividad mayor a la historia de Marina ( pañales, un
rollo de papel higiénico, unas braguitas, un orinal ) y me permitiesen hacer un
cuento dramatizado que demandase una interacción con los niños. Todos disfrutaron
cada vez que reconocían uno de los elementos y yo les ayudaba haciéndolos
protagonistas de la historia. De esta
forma pude comprobar que, si bien es cierto que a esta edad los niños aprenden
sobre todo con la experiencia directa, a
veces, la ayuda de la representación mental mediante canciones o cuentos hace
más fácil el proceso de aprendizaje de nuevas competencias.
Me pregunto cual es la motivación en la que nace esta diferenciación entre la buena práctica docente del equipo de "els cavallets", basada en la observación y la reflexión, en cuanto a establecer estrategias educativas para facilitar la adquisición de hábitos y competencias como el control de esfinteres, y esa otra práctica, que se deja llevar por la inercia de la experiencia cuando se llevan a cabo actividades experimentales. Puede ser que al marcarse prioridades a la hora de establecer los objetivos se deje en un segundo plano aquellos que se consideran secundarios. Está claro, que siempre podemos pensar que la observación y la reflexión es un trabajo ya hecho cuando se repiten situaciones educativas, y que, por tanto, la experiencia puede permitir que un maestro se relaje, pero eso no puede hacernos olvidar que la vida del aula es una realidad en continuo cambio, una realidad que ha de estar sometida a un continuo proceso de reflexión y evaluación.(Altamir.2006)
Justificación de las competencias:
Durante mis reflexiones, me hago preguntas sobre mi propio proceso de aprendizaje (2.4) y sobre el funcionamento del centro (3.1) siempre intentado identificar los marcos teóricos que justifican o cuestionan las prácticas de aula (4.1)
4.1 Habitualmente intento apoyarme en la teoría aprendida para fundamentar mis propias opiniones.
Me pregunto cual es la motivación en la que nace esta diferenciación entre la buena práctica docente del equipo de "els cavallets", basada en la observación y la reflexión, en cuanto a establecer estrategias educativas para facilitar la adquisición de hábitos y competencias como el control de esfinteres, y esa otra práctica, que se deja llevar por la inercia de la experiencia cuando se llevan a cabo actividades experimentales. Puede ser que al marcarse prioridades a la hora de establecer los objetivos se deje en un segundo plano aquellos que se consideran secundarios. Está claro, que siempre podemos pensar que la observación y la reflexión es un trabajo ya hecho cuando se repiten situaciones educativas, y que, por tanto, la experiencia puede permitir que un maestro se relaje, pero eso no puede hacernos olvidar que la vida del aula es una realidad en continuo cambio, una realidad que ha de estar sometida a un continuo proceso de reflexión y evaluación.(Altamir.2006)
Justificación de las competencias:
Durante mis reflexiones, me hago preguntas sobre mi propio proceso de aprendizaje (2.4) y sobre el funcionamento del centro (3.1) siempre intentado identificar los marcos teóricos que justifican o cuestionan las prácticas de aula (4.1)
4.1 Habitualmente intento apoyarme en la teoría aprendida para fundamentar mis propias opiniones.
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