Todo final invita a la
reflexión de la experiencia vivida, de lo que nos llevamos, de lo que dejamos
en el camino y ahora es el momento de hacer una breve recapitulación, de abrir
la mochila de la que hablaba cuando empecé en la escoleta de Ses Païsses y ver
que hay en ella. El final de mis prácticas como maestro del primer ciclo de
educación infantil (0-3) me ha permitido entrar en contacto con la realidad
profesional hacia la que me dirijo, si bien es cierto que todo ha sido fácil ya
que me encontraba en la situación
privilegiada del practicante que me ha facilitado una distancia reflexiva ideal para el
aprendizaje, con una menor
responsabilidad y una atención especial en el día a día por parte de nuestras
compañeras de profesión que, en su papel de tutoras, han tratado de provocar el
análisis y la adquisición de nuevas competencias, conscientes de mi posición de
aprendiz . Desde aquí le doy las gracias.
Pienso que las prácticas y esta asignatura tienen una duración suficiente para establecer un primer contacto con la
realidad de una escoleta y la función docente en el espacio de la educación 0-3
que me ha permitido, a través de la
reflexión y la experiencia, aumentar las competencias profesionales como futuro
maestro. Creo que podría hablar de tres grandes aprendizajes
en este sentido: por un lado, haber consolidado mi capacidad para organizar y
animar situaciones de aprendizaje, aprendiendo de los equipos con los que he
compartido aula el valor de la observación a la hora de adecuar las propuestas
a las necesidades educativas de los pequeños. Mi paso por el aula de Els
Peixets y Els Cavallets me ha dado la
oportunidad de diseñar y evaluar actividades en un contexto ideal como el de los proyectos de trabajo que me ha
ayudado mucho a la hora de adquirir competencias para realizar actividades de manipulación y experimentación
que en otros centros no encuentran su espacio.
Por otro lado, puedo
considerar me siento más competente como
profesional de la docencia en cuanto a la capacidad de autoevaluación y la capacidad de mejora y de autocrítica con
respecto a las estrategias pedagógicas que he de llevar a cabo en la práctica
docente. La mirada reflexiva y la conciencia de la importancia de la innovación
y la mejora trabajadas en las prácticas, me ha llevado a darme cuenta del
peligro que suponen las creencias, las
proyecciones, la falta de recursos, la formación continua y la inseguridad profesional. He podido comprobar lo fácil que es que el docente se acomode en una posición de
unos mínimos de eficacia profesional desde la que no es viable la necesaria
innovación pedagógica. No podemos olvidar como bien nos recuerda Zabala (2007)
que la realidad del aula es una realidad siempre cambiante que requiere del
esfuerzo del docente para adecuar su práctica a los nuevos intereses de los
pequeños.
Por último, Considero
que el aprendizaje más importante de estas prácticas es el hecho de la
importancia de haber aprendido a tratar a los niños con respeto, con
sinceridad, considerando en todo momento que son personas competentes para el
aprendizaje autónomo y generando un clima de confianza mutua. En este sentido
considero crucial mi paso por el aula de Bebés de Els Peixets donde he
aprendido la riqueza de la práctica educativa en un entorno donde muchos tan
solo ven posible la asistencialidad, ya que apenas existe la interacción del
lenguaje hablado por parte de los niños. Creo que el paso por un aula de bebés
como ésta cambiaría muchas cosas en algunos docentes segundo ciclo de infantil o de
primaria.
No hay comentarios:
Publicar un comentario